Con la reactivación de los créditos hipotecarios ajustados por UVA durante 2025, aumenta la expectativa en muchas familias que sueñan con la casa propia. Pero no todos califican: las entidades bancarias establecen requisitos estrictos de ingresos, ahorro previo y relación cuota/ingreso, lo que mantiene al sistema como rentable sólo para quienes tienen ingresos relativamente altos.
Para un préstamo destinado a una vivienda de hasta USD 100.000, los bancos suelen financiar entre el 70 % y 80 % del valor, lo que implica que el solicitante debe contar con un anticipo del 20 % a 30 % (es decir, entre USD 20.000 y 30.000). Además, la cuota mensual no debe superar entre el 30 % y 35 % del ingreso familiar neto mensual, según los criterios de la banca.
En la práctica, esto significa que para aspirar a ese préstamo una familia debe demostrar ingresos superiores a $2.000.000 mensuales, por lo menos en algunos bancos como el estatal. Si se recurre a bancos privados o tasas más altas, el ingreso exigido puede superar los $3.000.000 mensuales, lo que deja fuera a gran parte de la población asalariada.
Finalmente, además del ingreso, los solicitantes deben contemplar otros costos: el anticipo del 20-30 % del valor de la vivienda, gastos de escrituración, seguros obligatorios y mantenimiento del crédito. Es decir: aún con créditos reactivados, la “casa propia” vía UVA sigue siendo un objetivo difícil para muchos.







Deja un comentario