A días de un nuevo cruce decisivo, el Xeneize sostiene una ventaja amplia en más de un siglo de enfrentamientos oficiales, aunque Racing llega apoyado en un registro reciente favorable durante la gestión de Riquelme.
Boca y Racing se preparan para sumar un nuevo capítulo a una de las rivalidades más tradicionales del fútbol argentino. El choque por las semifinales del Torneo Clausura vuelve a poner bajo la lupa un historial que supera los 110 años y que combina etapas dominantes para ambos equipos, polémicas recientes y un presente que alimenta la expectativa en los dos lados.
Según los registros oficiales, disputaron 220 partidos: Boca ganó 94, Racing se impuso en 73 oportunidades y empataron 53 veces. De este modo, el Xeneize sostiene una ventaja de 21 encuentros, construida principalmente durante el profesionalismo, donde acumula 81 triunfos frente a los 52 de la Academia. En la era amateur, en cambio, el dominio fue de Racing con nueve victorias contra tres.
En competencias internacionales, la ventaja también es para Boca. En 12 enfrentamientos por copas, ganó cinco, igualó seis y perdió solo uno. Puntualmente en la Copa Libertadores, el saldo registra cuatro victorias, una derrota y cuatro empates. Las Copas Nacionales muestran un panorama distinto: Racing domina ese apartado con 11 triunfos, cuatro de Boca y dos empates, un rendimiento impulsado en buena parte durante los ciclos más recientes.
Si se suman los amistosos, el clásico llega a 298 encuentros totales, con Boca nuevamente al frente: 127 triunfos contra 99 de Racing y 73 empates. No obstante, el registro contemporáneo le ofrece un motivo de confianza a la Academia. Desde que Juan Román Riquelme asumió la conducción del fútbol xeneize, ambos se enfrentaron 16 veces y Racing lleva ventaja con seis victorias, siete empates y tres derrotas. Un dato que agrega condimento a un clásico que vuelve a definirse en un contexto decisivo.







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