Ante el cierre de listas del próximo domingo, el gobernador evalúa aceptar la propuesta de encabezar el partido para ordenar la interna y evitar una disputa con el kirchnerismo duro.

El peronismo de la provincia de Buenos Aires atraviesa horas cruciales de cara a su reordenamiento interno. Axel Kicillofentró en una «semana decisiva» para definir si acepta el desafío de asumir la presidencia del PJ Bonaerense, una posibilidad que cobró fuerza tras la propuesta impulsada por el propio Máximo Kirchner.

El gobernador reunió este lunes a su mesa chica y a intendentes aliados del «Movimiento Derecho al Futuro» (MDF) para analizar el escenario. Aunque la idea de que Kicillof conduzca el partido es vista como la única salida para «ordenar la interna» y evitar una fractura expuesta, desde la gobernación ponen condiciones claras: si Kicillof asume, el control político del Consejo partidario debe quedar alineado mayoritariamente a su armado, relegando a La Cámpora a una participación proporcional.

El reloj corre: el próximo domingo 8 de febrero vence el plazo para la presentación de listas. Mientras se negocia la letra chica del acuerdo, que incluye la distribución de poder en las secciones electorales y la postura institucional del partido frente a la situación judicial de Cristina Kirchner, el kicillofismo avanza con la recolección de avales y la certificación de apoderados, preparándose para cualquier escenario, sea de unidad o de disputa.

Deja un comentario

Tendencias