Luca Bonfante cuestionó la estrategia de movilización de la central obrera durante el debate por la reforma laboral y reclamó la convocatoria a un paro general para canalizar el malestar social.
El dirigente de Juventud del PTS, Luca Bonfante, analizó los hechos de violencia ocurridos en las inmediaciones del Congreso y responsabilizó políticamente a la conducción de la CGT por la limitada participación de trabajadores en la jornada de protesta. Según el militante de izquierda, la central obrera mantuvo una «liturgia tradicional» de movilización que resultó desbordada por la realidad social, permitiendo que el debate parlamentario avanzara sin una resistencia efectiva en las calles.
Bonfante sostuvo que el principal impedimento para que la gente pudiera manifestarse masivamente fue la falta de un paro general que garantizara el derecho a la protesta para todos los sectores del empleo público y privado. En su análisis, las cúpulas sindicales están pactando con el Gobierno nacional, lo que genera una profunda «bronca» en las bases que deciden permanecer en la plaza más allá del horario pautado por los gremios, rompiendo con el esquema de desconcentración temprana.
Finalmente, el referente del PTS rechazó que los episodios de violencia fueran originados únicamente por infiltrados y subrayó que la violencia principal proviene de un Estado que ajusta a los sectores más vulnerables. Asimismo, propuso que las organizaciones gremiales y sociales establezcan protocolos de seguridad propios para identificar provocadores, al tiempo que advirtió que las protestas continuarán creciendo por fuera del control sindical si no se ofrece una alternativa de lucha real frente a la caída del poder adquisitivo.







Deja un comentario